Borracha tuve mi primera experiencia con un perro -parte 1



dos borrachas cojiendo con un perroMe he pensado varios días si escribir este relato de zoofilia y enviarlo a esta web que frecuento cada día pues me encanta para que lo publiquen porque me daba un poco de miedo el que alguien se pudiese enterar o sospechar que soy yo quien lo ha escrito, no me gustaría que nadie de mi familia o mis amigos supiesen que he follado con un perro pues es algo de lo que no me arrepiento pero tampoco quiero que nadie lo sepa pues creo que es algo muy personal y que nadie entendería con lo que prefiero que quede en secreto, por eso me ha costado escribirlo y contarles mi experiencia y primero contacté con el admin de la página para que me garantizara que nadie lo sabría y como me prometió que sería totalmente anónimo aquí lo tenéis.



Vamos a poner que me llamo Eva, tengo 27 años actualmente y os voy a contar como fue mi primera experiencia en el sexo con perros porque no fue para nada intencionado y salió así por casualidad y debo reconocer que estuve luego varias semanas que no me lo podía sacar de la cabeza y me avergonzaba de haberlo hecho, no entendía como pude follar con un perro pues jamás se me habría pasado por la cabeza hacerlo, pero la vida es así, pasó y ya está.



Un día hace 3 años una amiga mía íntima me dijo que sus padres se iban todo el fin de semana y se quedaba sola y que el sábado podíamos ir de fiesta y luego quedarnos a dormir en su casa así yo no tendría que conducir ni nada para volver a la mía pues vivo en un pueblo a unos 20 km de la ciudad donde ella está, así que quedamos y ya por la tarde me presenté en su casa, dejé la bolsa con el pijama, ropa y cuatro cosas para pasar el fin de semana y nos duchamos, cambiamos y nos fuimos a cenar por ahí, en la cena ya bebimos vino y chupitos y nos entonamos un poco pero después nos fuimos a una discoteca donde zorreamos un poco con unos chicos y los pusimos bien cachondos, pero no hicimos nada aunque nosotros también bebiendo cubatas y tonteando con ellos con cuatro besos y tonterías nosotras también nos excitamos, a las 5 de la mañana nos fuimos para su casa para dormir ya, al llegar íbamos un poco borrachas todo hay que decirlo, nos pusimos el pijama y nos tiramos en el sofá riendo y recordando como se habían quedado los chicos de la disco, yo le decía que seguro que a esas horas se estarían haciendo una paja porque los dejamos con dolor de huevos.

Pero todos esos comentarios y el efecto del alcohol nos estaban poniendo a tope a nosotras también, yo que soy muy liberal en esto del sexo aunque nunca había ni tan siquiera probado nada ni con chicas le dije a mi amiga “joder pues yo se lo sé me llevo a uno y me lo follo porque también me he quedado caliente, ahora mismo me gustaría echar un polvo, estoy hasta mojando las bragas“, ella me miró un poco sorprendida pero me dijo “yo también estoy cachonda, quizás hasta me masturbo hoy porque me pica un poco el coño”, joder estábamos las dos calentorras como putas y no teníamos a ningún chico con el que desahogarnos, así que de repente mi amiga me digo que porque no poníamos un vídeo porno por internet y nos masturbábamos, cada una su coño por supuesto, le dije que si, seguramente si no estuviese tan borracha no lo habría hecho, pero le dije, “venga va, pon uno”, así que cogió el pc portatil y lo puso en la mesa pequeña frente a los sillones y se puso a buscar uno, de repente nos encontramos con una página como esta, zoofilia, jamás lo había visto aunque si sabía que era y lo había escuchado, eran vídeos de sexo con animales, al principio le dije que eso era una guarrada y que pusiese un vídeo porno normal donde saliesen hombres con buenas pollas, yo no quería ver esas marranadas con bichos, pero ella dijo “espera un momento” y puso uno donde había un perro pastor alemán como el que ella tiene en su casa y se veía a una mujer chuparle la polla, debo reconocer que me quedé mirando embobada y me estaba calentando muchísimo, mis braguitas se mojaron mucho y me metí la mano por dentro del pijama y el dedo se me iba solo para adentro de mi vagina de lo empapada que estaba, me tocaba el clítoris mientras veía a esa mujer mamando esa verga grande al perro.

Mi amiga me miró y me dijo “¿te gusta eh? ya veo que te estás calentando y masturbando ya”, yo le dije que sí, que me estaba poniendo muy cachonda y le comento “ese perro se parece mucho al tuyo, ¿donde está que no lo veo por aquí?”, entonces ella me dijo que estaba fuera, en el patio y me preguntó “¿porque no probamos con el perro como hacen en la película esta, nos animamos?“, ostia no me lo podía creer pero la idea me excitaba así que le dije que vale, que lo traiga y vemos a ver que pasa si le tocamos un poco la polla, pero que ella primera, dijo que sí y se fue a buscar al perro, en 30 segundo llegó con el y se subió al sofá muy contento moviendo la cola y nosotras comenzamos a decirle cosas y acariciarlo, estábamos a punto de empezar a tener sexo con un perro a las 6 de la madrugada ya, borrachas y super cachondas.

Como el relato es muy largo lo pongo en dos veces y aquí os dejo la segunda parte, espero que os guste:

Borracha tuve sexo con un perro