Cojo con el perro cuando mi marido no está



cuando mi esposo no está me cojo al perroSi, ya sé que muchos pensaréis que soy una marrana y una guarra y lo acepto, lo reconozco, me gusta demasiado follar y tener sexo y mi marido no me da todo el placer que yo necesito, no me llena y cada día follamos menos entre nosotros, el es un buen hombre y no es  malo en la cama, pero llevamos ya bastantes años juntos y las relaciones se enfrían y solo echamos un polvo 2 veces por semana como mucho y además el es de un disparo y fuera, se corre pronto y a mi me deja a medias y con ganas de más y esto para mi es una putada porque yo soy más activa y me gustaría seguir una hora pero el no puede más y yo lo respeto.



Pero esto ha provocado que me haya acostumbrado ahora a tener sexo con el perro cuando el no está, por supuesto el no lo sabe y si se enterase me mataría, nadie lo sabe y por descontado podéis imaginar que la mujer que sale en este vídeo no soy yo pero la historia si, tenemos un perro grande de 5 años y una tarde estando sola en casa pues mi marido estaba trabajando yo estaba caliente y me tumbé en el sofá a masturbarme, el perro estaba tumbado en el suelo durmiendo y no se porqué se me pasó por la cabeza levantarme y acercarme para tocarle la polla, fue un instinto, jamás había probado la zoofilia aunque si que había visto algunos vídeos por internet y me excitaban, pero nunca me había planteado hacerlo, pero ese día algo me hizo levantar, supongo que fue que estaba muy cachonda y un poco cansada de siempre masturbarme sola y pensé en probarlo.



Me levanté y fui hacia mi perro, sin dudarlo comencé a acariciarle y rascarle la barriga y poco a poco mi mano fue bajando hasta empezar a tocarle la verga, primero suavemente y solo por encima así como acariciando pero finalmente viendo que el animal no hacía nada se la cogí con toda la mano entera y la comencé a mover, casi en el acto el se excitó y comenzó a salir todo el pene de dentro de la piel que lo cubre, era rojizo y muy grande, el se corrió en mi mano en solo unos segundos y se puso muy excitado y yo todavía más, se la seguí pajeando y yo con la otra mano como estaba en cuclillas también me metía el dedo en mi coño que por la postura en la que estaba lo tenía muy abierto, yo estaba loca ya y me corría en una sensación que nunca había sentido, supongo que era porque sabía que lo que estaba haciendo era algo nuevo y me daba mucho morbo pero el placer que yo sentía en esos momentos son algo que no se puede contar.

Como yo estaba ya totalmente suelta y loca por follar pensé en chuparle la polla al perro así que me agaché y con un poco de asco me la metí en la boca, primero debo reconocer que no me gustó ni el sabor ni tampoco la sensación y el tacto que tenía, era como áspera , una cosa rara nada parecido a una polla de hombre, pero seguí porque estaba ya dispuesta a todo y después de un rato de mamarla y el correrse alguna otra vez en mi boca se la cogí con la mano y la puse bien para arriba verticalmente y me subí encima de ella introduciéndola toda dentro de mi coño y galopé hasta sentir un orgasmo que me hizo temblar hasta las piernas, creo que hasta me oriné de gusto y todo.

Desde ese día que probé la zoofilia con el perro por primera vez y sentí ese gustazo tremendo no he podido parar, debo reconocer que incluso muchas tardes estoy deseando que mi marido se vaya a trabajar para follar con mi perrito y se me hace la espera muy larga, el coño se me hace agua esperando que se vaya y cuando lo hace espero 3 minutos y como sé que ya no volverá en 6 o 7 horas me desnudo y me pongo a cojer con el como una loca.