Como descubrí la zoofilia con mi amiga



primera vez follando con un perroHola chicos y chicas de la web, ¿que tal están?. Hace unas semanas que sigo con interés esta página y me parece fantástica porque leer los relatos que hay en los artículos me gusta mucho la zoofilia desde que me pasó lo que hoy os contaré y me excita en cantidad aunque es una pena que algunos vídeos no se vean bien pero ya veo que dicen que el servidor donde están alojados los borran y no es culpa es ustedes, espero que no borren más porque la verdad es que son muy buenos y cada día suelo visitarles para ver novedades y leer algunos relatos como el que yo les voy a contar y si lo creen conveniente lo pueden publicar.



Tengo 23 años y vivo en Jaén (España), soy una chica muy divertida y atrevida que no me asusto fácilmente con nada relacionado con el sexo pues soy bastante promiscua con ello (que no puta) y cuando he tenido ganas de follar simplemente lo he hecho, me desvirgaron con solo 13 años y no me da vergüenza decirlo y como creo que soy bastante atractiva y con unas buenas tetas y además simpática no he tenido problemas para ligar siempre que he querido con lo que por mi coño habrán pasado ya más de 50 pollas de chicos y hombres más mayores que yo también, incluso he probado a tener sexo con una chica y ahora me considero bisexual porque con mi amiga Loli tenemos relaciones con bastante frecuencia, nos gusta la fiesta y beber un poco para entonarnos y con ello nos liberamos, en mi casa o en la suya vamos alternando cama y orgasmos, abrimos una botella de vino y ponemos vídeos porno por internet que nos ponen cachondas y nos besamos y acariciamos los pechos, nos masturbamos mutuamente y acabamos follando como locas, pero hoy lo que os quiero contar como fue la primera vez que descubrí la zoofilia con perros y lo probé en mis propias carnes y la verdad es que no me disgustó en absoluto, es más, seguimos haciéndolo todavía a día de hoy.



A veces con mi amiga jugamos al juego de la botella cuando hemos bebido un poco y queremos hacer algo para ir calentando la situación, giramos la botellita y a quien le apunta pierde y la otra decide lo que debe hacer la que ha perdido, unas veces era meterse un pepino por el coño, otra el dedo en el culo y chupárselo, otras pellizcarse los pezones, mearse en las bragas, en fin, cosas para ponernos calientes y después follar, pero un día jugando me tocó a mi y mi amiga me dijo mirando al perro que estaba tumbado en la alfombra que fuese y le hiciese una paja hasta que se corra.

Primero le dije que no, que por ahí no pasaba y que además de miedo por si me mordía me daba asco pues no lo había hecho nunca, ella me dijo “has perdido y lo tienes que hacer, no pasa nada porque yo ha veces se lo hago y le gusta mucho, verás como le sale toda de dentro de la piel y se le pone muy grande y con unas bolas y se correrá muy deprisa” , como me insitio bastante y yo no quería defraudarla me levanté de la silla y me fui hacia el, estaba tumbado y le empecé a acariciar la barriga diciéndole cosas cariñosas, con un poco de miedo por su reacción empecé a bajar mi mano y se la puse encima de la polla que era solo como un trozo de piel, un pellejo, mi amiga me dijo que se la mueva como a un chico, que le haga una paja y comencé a moverla poco a poco y efectivamente, aquello comenzó a crecer y ponerse duro y pronto salió un trozo de carne rosácea y noté como le salían dos grandes bolas muy duras por la parte de abajo.

El perro comenzó a jadear y moverse en mi mano como queriéndola follar y pronto noté como se mojaba toda, se había corrido y esa verga era ya muy muy grande, yo miré a mi amiga y se reía a la vez que se masturbaba su coño metiéndose los deditos y ahí es donde me dijo “¿ves como no pasa nada?, ahora aprovecha y se la puedes chupar, verás como te gustará“, y como yo estaba tan excitada también no me lo pensé demasiado, bajé mi cabeza hacia su miembro y me lo metí en la boca y se la chupe como tantas pollas he chupado, no tiene nada que ver con un pene humano por supuesto, tiene un tacto áspero y el sabor es un poco raro pero me gustó, el perro se corrió al menos dos veces en mi boca y a mi no me desagrado.

Cuando terminé me levanté y fui hacia el sofá donde se había tumbado mi amiga ya desnuda por completo y seguía masturbándose con fuerza y le empecé a chupar el coño, yo ya no podía más de lo cachonda que me había puesto esa nueva experiencia, había probado la zoofilia, había chupado la polla a un perro y lo había pajeado y estaba más caliente que nunca, follamos como locas y a partir de ese día hemos tenido más sexo con el perro, incluso con penetración y todo pero eso os lo contaré otro día si publicáis este artículo y os gusta.

Por supuesto no tengo vídeo de esta experiencia , ni fotos ni nada, tampoco lo subiría a internet si los tuviese pues no quiero que nadie lo sepa y me puedan conocer, no llego a tanto como para que esto salga a la luz y no me importe pero pueden poner un vídeo cualquiera o unas fotos si quieren.

Espero que les haya gustado mi relato y les felicito por la página, sigan así.