Con mi esposa hacemos zoofilia con el perro



mi esposa cojiendo con un perro y yo miroSe que esto no es normal y habrá quien nos tache de locos pues hacer zoofilia con un perro mi esposa y yo no es algo que se vea con buenos ojos pero con nuestra vida sexual y intima hacemos lo que nos da la gana, esto forma parte de nuestros juegos sexuales y fantasías y es algo que nos ayuda mucho en nuestras relaciones sexuales, de esta forma no caemos en la monotonía ni la rutina y siempre tenemos algo que nos excita y nos une mucho en la cama, ahora es follar los tres con un perro, mañana puede ser otra cosa, pero esto de tener sexo siempre igual año tras año ya nos aburre así que necesitamos cosas nuevas.



Siempre hemos sido muy viciosos y nos gusta muchísimo el porno y hemos disfrutado mucho con ello, si hemos tenido que comprar consoladores para complementar nuestros juegos lo hemos hecho, cualquier cosa, esta vez fue mi esposa quien me dijo que porqué no probábamos esto del sexo con animales aunque fuese una vez, por experimentar cosas nuevas, a mi al principio esto no me hacía gracia pero tampoco dije que no, le comenté que ya veríamos más adelante, pero un día un amigo nos pidió si podíamos quedarnos con su perro un fin de semana que el se iba de viaje y no podía dejarlo solo y por supuesto acepté, yo ni me acordaba de la petición de mi mujer pero ella el primer día de tener al animal en casa después de cenar me dijo, ¿te acuerda de lo que hablamos de tener sexo con un perro?, pues esta es la oportunidad , yo no sabía que decir pero me tenía pillado por los huevos, así que acepté pero le dije que yo no participaba, solo quería mirar, si ella quería follar con el perro o dejar que le chupe el coño o lo que sea que lo haga, pero yo solo miro, así lo hicimos, ella se desnudó y dejó que el chucho le metiera lametones en el chocho, yo veía como le gustaba y jadeaba con cada lenguetazo que le metía y me estaba poniendo muy caliente, me la saqué y me la meneaba mientras veía a mi esposa chupando la polla del perro, ufff no lo podía creer pero se me puso como una berenjena, luego ella se la metió toda en la almeja y se follaba con ella y yo comprobaba como se corría varias veces, fue espectacular, los dos días que tuvimos al perro en su casa vi a mi mujer cojiendo con el perro, yo solo miré pero me hice no sé ni cuantas pajas haciendo de voyeur.