Dos hermanas y el perrito complaciente



el perro follando a mi hermanaEn el sofá de una casa cualquiera estaba una chica sentada sola y comenzó a tocarse, estaba excitada y tenía necesidad de masturbarse, para ello sacó unos cuantos consoladores y pollas de goma de distintos tamaños con los que comenzó a jugar con su coño y meterse despacito cada uno de ellos, de repente cuando estaba en pleno éxtasis apareció su hermana que la pilló en plena acción y se quedó mirando un rato poniéndose cachonda también, no pudo soportarlo más y salió para unirse a la fiesta.



Las dos hermanas comenzaron a tener sexo y ponerse a gusto entre ellas pero de sopetón entró el perro de la casa y ellas que estaban ya como motos de calentorras no lo pensaron, se miraron entre ellas y como en una conexión total de ideas llamaron al animal y ofreciéndoles sus lindas conchas abiertas el comenzó a lamer y ellas a tocarle la verga al chucho, una de ellas se agachó y se la empezó a chupar saboreando todos los jugos que el perrito soltaba ya de su polla grande y dura, entonces ya una se puso en posición y una de las hermanas le cogió el pollón y se lo metió por el coño a la otra que empezó a gritar de placer corriéndose varias veces, luego intercambiaron los papeles y fue la otra la penetrada tanto por la concha como por el culo por el animal que salió del comedor bien contento y satisfecho de la gran orgía que tuvo con estas dos hermanitas tan guarras.