El día que me inicie con un perro



el día que mi perro me cogió por primera vezYo he sido una chica que siempre hemos tenido perros macho en casa,y perros siempre de gran tamaño debido a que nuestra intención es que hiciesen guardia. Nunca había sentido ningún tipo de curiosidad sexual hacia ellos,de hecho,los perro macho cuando se ponen cariñosos dejan ver su pene saliendo,pero era algo a lo que no le prestaba mucha importancia. Con los años,conocí a un chico de Tenerife con el que acabé haciendo bastante cibersexo y con el que hablábamos de nuestras fantasías sexuales. Una noche que yo estaba en casa sola porque mis padres habían salido de vacaciones a su pueblo,aproveché la intimidad para conectarme a la cam con el.



El perro que teníamos en ese momento caminaba a sus anchas por casa,cuando mis padres no estaban siempre le dejaba entrar porque me hacia compañía, jugueteando frente al ordenador mi ciber amigo vio de lejos al can y me pidió que lo acercase para verlo mejor ya que decía ser un amante de los perros.Sin dudarlo llame a mi mascota sin tener en cuenta que me encontraba sin nada de ropa de cintura para abajo,al acercarse,en mi despiste de intentar enfocar la cámara hacia el,el perro empezó a olfatear insistente e intentar meter el morro en mi entrepierna.Mi amigo se reia al ver que lo intentaba apartar y me pidió que me dejase lamer.



A mi me pareció una idea descabellada por unos segundos,me reia y le decía que ni hablar,pero poco a poco acabó convenciéndome, me sentía bastante nerviosa, pero pensé :”solo es lamer” Abrí las piernas sentada en la silla del escritorio y sin decir nada mas el perro vino solo y directo a hacer el trabajo.Nunca antes había recibido sexo oral.

 Me quede mirando la pantalla del ordenador observando como mi amigo se masturbaba como un loco y con los ojos desorbitados mientras una larga y suave lengua me lamia sin descanso.El orgasmo fue increíble…Pasé varios meses aprovechando la salida de mis padres para repetir el momento una y otra vez, pero ya no me llenaba tanto,cada vez menos.Empecé a sentir curiosidad por el gran pene viscoso que me mostraba muchas veces.Verlo tan hinchado,de ese color rojo/rosado y tan húmedo ( a veces hasta goteando) era algo que cada vez me excitaba mas,e incluso me animé varias veces a tocársela un poco y pajearle.

Una tarde después de pensarlo mucho decidí que era el momento de llegar mas lejos. Como cada vez dejé que el perro me lamiera un poco, quise primero frotar mi coño contra su polla para sentir el tacto bien y esa sensación me gusto muchísimo. Me puse a cuatro patas y el perro sin pensarlo se subió encima mio clavándome las garras en la pelvis, sentí su polla mojada intentando entrar fallidamente,clavandomela en la nalga,la ingle,etc… Yo intentaba mover mi culo para ponérselo fácil, nos llevó mucho rato e intentos conseguirlo, el perro se cansaba pero no desistía de intentar montarme una y otra vez.

Cuando mas desanimada ya me sentía a punto de dejarlo estar,dió una fuerte envestida acertando de lleno en mi coño,incandola tan al fondo que hasta sentí cierto dolor,no pude evitar dar un pequeño grito mezcla de sorpresa,dolor y satisfacción. Empezó a darme muchas embestidas fuertes y rápidas,sentía sus huevos golpeándome, no podía moverme, me tenia totalmente controlada y agarrada.Sentí como esa polla viscosa de 12 cm por segundos se hinchaba y se volvía mas gorda dentro mio.Apenas duró un minuto,se despegó de mi dejándome abierta y dilatada cuando sacó la bola,un montón de semen brotaba por mis muslos y el se afanaba a limpiarlo con su lengua.

El corazón me iba a mil por hora,había sido increíble,me quede en estado casi de shock en la misma posición disfrutando de su lengua,cuando a los pocos minutos lo sentí de nuevo encima buscándome con su polla.Esta vez ansiosa se la agarré y me la metí yo misma y me volvió a regalar otro minuto intenso ,esta vez muchísimo mejor,tenia el coño tan hinchado que ya no me dolía su polla moviéndose a toda velocidad,sentía como salpicaba semen y yo no podía dejar de sonreír…

Durante un par de años,fui la hembra de mi perro casi a diario,y en cuanto le dejaba entrar en casa,ya intentaba montarme aun llevando la ropa puesta.Con el tiempo aprendimos juntos la mejor posición para la monta,y adquirió una resistencia sexual increíble.. En ese tiempo no deseaba otra polla que no fuese la suya.