El perro encula a mi marido



el perro se la mete a mi maridoHoy os voy a contar la que hasta hoy ha sido mi mejor experiencia sexual, el día que más he gozado en mi vida teniendo relaciones con mi esposo y es algo que jamás se me olvidará y además eso logró que aún le quiera más pues lo que hizo por satisfacer mis más secretas fantasías sexuales no lo hace cualquiera y demostró con ello que por mi hace lo que haga falta y cuando os lo cuente lo vais a entender pues supongo que como todo el mundo vosotros también tenéis algún tipo de fantasía sexual ¿verdad?, pues yo tenía una que es muy fuerte y jamás pensé que un día vería cumplida, pero se cumplió porque mi marido la hizo realidad y yo esa vez tuve el orgasmo más grande y potente de mi vida.



Debo decir que soy una mujer muy liberal y mi pareja también lo es, pero con esto no quiero decir que tengamos sexo con otras personas, ni intercambios de pareja, ni nos somos infieles el uno al otro, simplemente nos gusta experimentar con todo tipo de objetos, posturas y cualquier cosas que logre que nuestras relaciones sean más placenteras y menos rutinarias y entre otras cosas que hacemos es zoofilia con el perro que tenemos en casa, bueno realmente quien la hace soy yo con el consentimiento de mi marido claro, que lo sabe hace tiempo y le gusta ver como el animal me folla y yo le chupo la polla y demás, el se pone muy caliente con esto y se masturba y luego me coje con muchas más ganas incluso, siempre me dice que me lo permite porque de esta forma al menos no tengo que buscar un amante fuera de casa y además de que a el le gusta observar también sabe que es una forma de hacer algo nuevo con lo que no le importa.



Pero un día mientras estábamos haciendo el amor los dos apareció el perro en la habitación pues la puerta estaba abierta y a mi se me ocurrió una idea, primero incorporar a “Lisky” que así se llama nuestra mascota y que me penetrase a mi, calentar a mi marido para luego decirle esto … “me gustaría que hoy también tu tengas sexo con los dos y no te limites a mirar, me pondría muy cachonda ver como el perro te la mete por el culo” , el se quedó perplejo y alucinado, evidentemente primero me dijo que no pero a medida que Lisky me chupaba el coño a mi a el se le ponía más dura y la idea de hacerlo viendo que yo quería que lo hiciese cada vez le le gustaba más y finalmente accedió, yo le unté un  poco de saliva en su ano y el perro comenzó a hacerle un beso negro y a el le estaba encantando que le chupasen el ojete y luego hice que se subiese en su espalda y le cogí la polla y se la metí para que el empujase y se la clavó entera, menudo grito dio mi marido cuando le penetró con su verga todo el culo, vaya enculada le metió y galopó encima de el hasta correrse, fue maravilloso, a mi ver eso me puso más encendida que nunca, jamás había estado tan cachonda, me masturbé mientras el perro lo enculaba y tuve un orgasmo brutal y después follamos los dos como locos.