Emanuelle cayendo en las redes del bestialimo



Mucha gente dice que cuando se entra en la zoofilia no se puede salir, y es que por lo que se ve, sus redes de placer y lujuria te atrapan para siempre, ya imaginamos que todo el que se involucra en algo como esto, a no ser que sea por dinero, es porque buscan emociones mas fuertes de la que están acostumbrados a vivir, pero no sabíamos, o por lo menos yo no, que era un enganche tan fuerte el que te producía la práctica del sexo con animales.



Pues bien aquí tenemos un claro ejemplo de que la adicción a la zoofilia puede hacer estragos en a gente, como le ocurre a Emanuelle la cual se ha hecho adicta total a follar con los animales y ahora no lo puede dejar por nada del mundo, ella ya no puede estar sin sentir que una polla de perro le abrocha el coño dejándola pegada durante un tiempo considerable, incluso ha llegado a perder a su marido porque el sexo con las mascotas se ha antepuesto a su relación de pareja, puede sonar muy fuerte, pero viéndola coger con su perro gigante, podemos entender que Emanuelle sea tan feliz con este tipo de relaciones bestiales.