Fantasías cumplidas de una madura



Madura quiere con perrosLlevaba algún tiempo que no levantaba cabeza, y su marido sabía lo que necesitaba porque conocía las fantasías de su mujer sobre hacer el amor con perros,  se sentía mayor, sus hijos ya mayores habían abandonado el nido y ella no se sentía tan util ni tan necesaria como antes y es por eso que todos la encontraban tristona, además no se sentía ya una mujer atractiva y deseable aunque su esposo no le dejaba de repetir que era una mujer muy hermosa ella pensaba que lo decía solo por contentarla y lo que peor llevaba es que había perdido su interés en cuanto al sexo, así que el marido decidió ponerse manos a la obra para ayudar a su mujer.



Un día le dijo que tenía que tener la mente abierta y dejarse llevar que las cosas no sabría si le gustan o no hasta que no las pruebe, la esposa un poco asustada sin saber que podría haberle preparado su esposo le peguntó “¿Pero que has hecho?” “Me estás asustando”, él la tranquilizó y le dijo que a partir de ese día su vida iba a cambiar para mejor, entonces abrió la puerta y aparecieron dos perros, uno blanco y el otro negro de pelo largo y de tamaño como un labrador que se le acercaban y el marido le dijo “tranquila cariño están bien enseñados y saben lo que tienen que hacer”, entonces le dijo que se desnudara y que dejara a los perros hacer su trabajo, cuando la vieron en la cama tumbada, comenzó el negrito que le dio una buena sacudida entrándole todo el pitote, la mujer estaba extasiada pero se dejaba hacer, el marido mientras excitado se hacía una paja, una vez terminado el negro comenzó el blanco y dándole también lo suyo, la madurita aguantó los envites como una campeona y lo pasó de perla, desde entonces la vida de los cuatro cambio a mucho mejor.