La mamasita no deja ni una gota de leche



mamasota cojiendo con caballosEsta madurita tuvo su primera experiencia en la zoofilia hace ya muchos años y de ella lo que más la marcó y obsesionó para siempre fue el sabor de la leche de un caballo cuando se corrió en su boca, la estaba chupando y como el animal ni avisa cuando se va a correr no se la esperaba y de repente le llenó la boca y la garganta de semen en gran cantidad, casi se ahoga pues tragó mucha, ese sabor de lefa calentita le encantó aunque por poco se queda sin respiración porque fue por sorpresa y no pudo reaccionar, pero desde ese día la mamasita no deja ni una gota de leche cuando le hace mamadas a vergas de caballo con la misma pasión y ganas que en su primera vez hace ya unos cuantos años, de todas formas veréis que la mujer no está nada mal, no os penséis que es una viejecilla arrugada con las tetas colgando no, es una madurita preciosa con unas bragas blancas muy sexy, un culo de escándalo y unos pechos muy bien puestos, o sea que ahora mismo me la beneficiaría yo mismo y seguro que vosotros no le haríais un feo.



Ella sigue siendo la misma marrana y golfa que entonces, o quizás más porque ya s ha vuelto toda una experta en el sexo con caballos, le da todo y si tiene que follar con otros animales también lo hace, ha probado con perros, burros y hasta con un cerdo, pero como con los caballos no hay nada así que por su boca y su coño han pasado vergas de todo tipo de especies, pero el sabor de la leche equina es algo que no quiere cambiar, así que cuando tiene sexo con un caballo la mamasota se desboca, se suelta la melena y aunque tiene sexo completo y se mete la polla del bicho en el coño lo que más le sigue emocionando es chuparla y esperar a que se corra en su boca y la llene de leche como aquella vez, aquí la podéis ver en acción, tan vieja y tan viciosa la madura, cuanto más vieja más puta parece.