La rubia la quiere bien adentro



Fue su primera experiencia y le salió redonda porque pensaba que la primera vez solo probaría lo que era un buen rechupeteo de coño pero estaba equivocada el perrito cachondo estaba dispuesto a darle mucho más y así lo hizo la tiparraca se quedó como una reina con esta buena sesión de sexo salvaje que la dejo temblando, y todo sin esperárselo menuda sorpresa se llevó la rubia guarrona en las instalaciones de un centro deportivo pensaba que iba a hacer un poco de ejercicio para ponerse en forma y lo hizo pero del bueno.



Todos los días se dirige al polideportivo para desestresarse de toda la carga que le supone la jornada laboral, en el centro hay un perro guardián formidable, de pelo negro y bien robusto que ya otras veces perseguía a esta rica rubia por todo el campo pero ella no le daba importancia, hasta ese día en que ella estaba en los vestuarios cambiándose de ropa después de una buena tanda de ejercicio y sería por el olor a hembra que emanaba que el guardián peludo se volvió loco y comenzó a chuparle toda la pipa del coño ella se estremeció y solo le decía que no parase, se puso a su altura para que llegara mejor con su lengua pero lo hizo con su rabo que se quedo a la altura de su concha y le metió la puntita por lo que la rubia ya cachonda del todo le suplicaba que se la metiera entera, parece que la entendió porque le dio tal envión que la dejó empalada de momento fue la mejor cojida de su vida.