Mamporrero gay aporreando pijón de caballo



Campero enviciado con rabo de sementalTenía que encargarse de las montas en la finca, él era el encargado pero difícil lo tenía el mamporrero siendo tan vicioso y gustándole tanto los vergones de los caballos, porque cuando la tenía que estimular un poquito para que el semental cubriera a la yegua él no podía resistir la tentación y tenía que hacerse con aquel biberón de leche para él solito, claro que lo hacía de madrugada y a escondidas porque si veían los patrones la cantidad de semen que despercidiaba lo iban a poner de patitas en la calle, y él no quería perder ese trabajo por nada del mundo.



La trabaja vicioso con una lujuria desbordante, sabe muy bien como manejarla, al tiempo que se la está zampando enterita le va tocando los testículos para excitarlo mas, que control tiene claro está que es su trabajo y sabe como sacarle todo el jugo, nunca mejor dicho, a la gayola, pero no se queda ahí el tema porque sabe que ese campeón tiene sustancia suficiente para su boca y para su culito deseoso así que aunque le hace un trabajito fino con su bocon también tiene su ano preparadito para que le entre como una espada y le vierta mas lefaza. Como se lo pasa el mamporrero lujurioso con la pija del caballo.