Me siento en una polla perruna y me muero de gusto



Se sienta encima de la churra del perroLa guarra estaba esperando a su novio ansiosa por el calentón que tenía, pero como tardaba más de la cuenta comenzó a hacer sentadillas con el chocho al aire encima de la polla de su perro, y eso que estuvo durante un tiempo intentando aliviarse con varios consoladores que tenía por allí pero sin resultado alguno, no lograban que ella se excitara lo suficiente como para tener un orgasmo necesitaba uno de carne real, por eso como último recurso pensó en su fiel compañero.



Y allí estaba él un impresionante Husky Siberiano con mucha potencia que le iba a dar leña al mono, ella lo atrajo hacia donde estaba y le ofreció su almejita calentita y caldosa y como es normal enloqueció pero ella quería regodearse bien así que lo puso encima de la mesa e hizo unas sentadillas muy calientes encima justo del bastón erecto, y se puede decir que entró en su totalidad, en señal de gratitud y también de deseo le hizo al husky una buena mamadita, cuando llegó el novio la rubia ya estaba más que servida.