Mi caballo pura sangre me penetra el coño



mi caballo me folla el coñoDesde siempre me han gustado mucho los caballos pero no fue hasta hace un par de años que comencé a tener sexo con ellos, recuerdo que de pequeña mi padre me llevaba a la granja de un amigo que tenía unos preciosos sementales pura sangre que usaba para montar a yeguas y luego lo domaba y vendía por mucho dinero, yo siempre les veía esa gran verga colgado y me llamaba la atención por lo grande que era pero ni mucho menos tenía pensamientos sexuales con ellos.



Un día ya más mayor fui a llevar unos papeles de mi padre a su amigo y cuando me iba al pasar por delante de la cuadra de los caballos me paré porque vi que uno la tenía más grande de lo normal, estaba empalmado y eso me hizo quedarme un rato mirando y fue la primera vez que pensé en esa polla de una forma más guarra, me excitó y me imaginé como debía ser de dura y al tacto, como vi que no me veía nadie me acerqué y se la cogí con la mano, era enorme y calentita, el caballo no se inmutaba con lo que la comencé a mover haciéndole una paja y eso me mojó todas las bragas, me fui mu cachonda y cuando llegué a casa me tuve que tocar pensando en esa herramienta, a partir de entonces ya se convirtió en una obsesión, quería sentir esa verga en mi boca y dentro de mi.



No fue hasta unos 15 días más tarde que un día aproveché sabiendo que la familia había salido que me decidí a ir al establo, me puse un vestido corto ligero fácil de levantar por si venía alguien, llegué a la cuadra y fui directa al caballo, comencé a tocarle la verga y me lancé, me puse debajo y me la metí en la boca, al principio sentí un poco de asco pero a la vez mi coño chorreaba, yo me tocaba con una mano mientras con la otra la cogía y le hacía una mamada, finalmente al ver que no venía nadie me levanté el vestido, me bajé la bragas y me metí la polla del caballo por el coño, fue brutal, me corrí como 5 veces con esa polla enorme, esa sensación nueva unido al miedo que tenía por ser la primera vez y por si venía alguien fue algo que me hizo sentir el mayor placer de mi vida, desde entonces me he vuelto una adicta a la zoofilia con caballos, se que hay gente que pensaría que estoy loca, pero a mi me gusta y no pienso renunciar a ello cada vez que pueda.