Perro comiendo su ración de coñito joven



Ración de hueso y coño para el perroA ella se le ocurrió una forma fantástica para atraer a su perro hacia sus partes íntimas y que Scooby Doo tuviera su buena ración de coño, cogió los huesos de golosina que eran del can y uno de ellos se lo introdujo en el agujero del culo lo tuvo unos segundos luego lo sacó y lo restregó por todo alrededor de su chocho y por sus muslos y ano, claro está entre lo mojada que estaba la chavalilla solo de pensar en lo que estaba haciendo y lo que le iba a pasar y el olor de su chuchería favorita pues todo aquello junto era el manjar de los dioses para el perro, si lo que pretendía la muchacha era que no se despegara de ella desde luego lo había conseguido.



El perro era espectacular, clavadito al de la serie Scooby Doo, de hecho se llamaba así Sbooby, un Dogo Alemán enorme que tenía una buena cachiporra con la que se quedaría mas que saciada, pero claro antes tenía que estimularlo una vez conseguido ya lo demás era coser y cantar pero primero tenía que conseguir que se fijara en su zona x y sin duda sabía como hacerlo porque ya eran muchas veces las que se lo había trabajado, cuando se ve el palito del hueso asomando por el ojete del ano de ella parece que es poca cosa pero cuando se lo saca se puede ver como termina en un final ensanchado que por lo visto entra y sale sin impedimento ni dolor, bueno lo importante que el objetivo está conseguido, Scooby le pone la flor reventona de tanto empujar hasta lo profundo.