Zoofilia con mi perro Coqui



desvirgada por el perroEsta es una historia de zoofilia real, la experiencia de una chica que nos envía este artículo para nuestra colección de relatos de zoofilia y se lo agradecemos mucho y por supuesto esperamos que nos enviéis más y los publicaremos siempre en la web porque son experiencias reales y esto siempre nos pone muy cachondos y nos gusta saber que hay gente que practica el sexo con animales y no se avergüenza de ello y de dejarnos saber que siente cuando lo hace y como disfruta con ello, así que pasamos al relato, que lo disfrutéis:



Bueno, es difícil poder describir lo que me ocurrió con mi perro, uno de raza bóxer que es muy juguetón y cariñoso, pero trataré de compartirles esta deliciosa experiencia un día cualquiera que estaba jugando con mi perro que se llama Coqui y esta fue la primera vez que yo probé el sexo con un perro, lo que comúnmente llamamos “Zoofilia” y desde luego que fue toda una experiencia que nunca pensaba que podría suceder y pasó cuando menos lo esperaba.



Yo soy una chica muy normal, pero desde que el juego con Coqui se subió de tono, mi vida también lo hizo. Ese día que les estoy relatando mis padres salieron y no volverían hasta la noche, quedándome completamente sola en la casa, en realidad no tan sola, porque Coqui me acompañaba nos pusimos a jugar en el sofá que tenemos en la sala de estar cuando noto que Coqui se abrazaba a mi pierna haciendo unos movimientos extraños, era como si quisiera follar, yo lo apartaba de mi porque eso me incomodaba, recuerdo que ese día me levanté tarde así que aun andaba sólo con una falda muy corta que uso para dormir, una polera sin mangas y mis bragas que son pequeñitas, de esas que se te ven como si anduvieras desnuda.

Yo alejaba a mi Coqui para que no me molestara pero el insistía, al parecer el animal quería aprovechar la privacidad que había en el hogar en donde nos encontrábamos solo los dos, después, como a la tercera vez, me di cuenta que Coqui tenía su verga rosada muy larga y que de verdad me quería follar porque estaba muy caliente conmigo, al ver esa hermosa polla del animal aún más larga que la de mi primer pololo, dejé que Coqui como es el macho me guiara en su juego disponiéndome para lo que él quisiera, es decir, estaría a su entero placer.

Coqui al parecer entendió la idea y apenas me saqué mis bragas y me baje la faldita, el animal, desesperado al ver mi coño rosado con escasos bellos, se acercó a mí y con su lengua lamió mi vagina y mi clítoris de una manera como nadie me lo había hecho, el animal sabe muy bien que una mujer necesita estar bien mojada y dilatada para recibir tan impresionante polla, después de lamer por varios minutos y dejarme completamente excitada, entendí que quería montarme, yo pretendía ponerme a lo perrito para que me comiera mi culo blanco, pero para sorpresa mía así como estaba , se subió sobre mí y como si me abrazada me cogió por delante, buscando desesperado mi hoyo vaginal, una vez que lo halló, comenzó el animal a entrar y salir velozmente con su polla dentro de mí, podía sentir como esa verga húmeda me penetraba hasta causarme una serie de sensaciones que me hacía moverme desesperada por esa polla magnifica que me devoraba, al tenerlo en frente mío, atine a comenzar a chuparle la lengua y su hocico mientras él me lo metía hasta el fondo, estaba tan caliente que no me importaba que fuera un animal, al menos sé que es limpio porque lo tengo vacunado y siempre bañadito.

Después de metérmelo y hacer que me corriera, me lamió otra vez mi vagina, yo de excitación me voltee quedando con mi culo parado, al cual mi perro no pudo resistirse y ahora embestía desde atrás metiéndomelo hasta el fondo, como estaba completamente húmeda y dilatada, su fabulosa polla entro hasta quedar metido con su bola, me di cuenta en ese momento que el acababa dentro de mí y yo quedaba completamente abotonada a su polla, y pegada a él, al verme en el espejo que tenemos en la sala pude ver que nos veíamos como si mi Coqui tuviera a su perra completamente para él, de echo me considero su perra, pero más caliente que las de su especie, ya que así duramos como cinco minutos pegados, el a mí, con su polla que palpitaba y vaciaba su semen dentro de su perra mujer.

Me sentí suya completamente y una vez acabado el acto, el sacó su polla de dentro de mí y tumbándose en el suelo su verga aun larga y caliente me miro como diciéndome termina ahora chupándomela por favor, así lo hice y tomando su polla se la lamí hasta que nuevamente me corrí, y así nos quedamos abrazados un buen rato, desde ese día, cuando mis padres, que viajan mucho se van todo el día, Coqui se da los mejores festines de su vida con su herma que lo espera deseosa de que la posea.

Saludos y un beso enorme a todos los perros del mundo en especial a mi Coqui.