Zoofilia en la cama de mi hermana



cojiendo con perro en la cama de mi hermanaEra una tarde de invierno y en la calle ya era de noche pese a ser sobre las 7, estaba sola pues mi hermana y mis padres estaban trabajando y no llegaban mínimo hasta las 9, yo estaba en el sofá y mi perro pastor alemán de 4 años tumbado en la alfombra cerca al fuego de la chimenea, yo tenía mi ordenador portátil en la pequeña mesa frente al sofá trabajando en un proyecto de la universidad, pero ya estaba cansada de tanto estudiar y decidí ver un poco de porno por internet y puse un vídeo en el que dos chicas tenían sexo con un hombre más mayor que ellas y eso comenzó a calentarme mucho. Mis manos casi sin yo poder evitarlo comenzaron a tocar mi coño por encima del pijama que llevaba de color azul, noté como las bragas comenzaban a mojarse y metí una de ellas por dentro, aparte un poco las bragas y al meter un poco el dedo en mi agujerito estaba ya chorreando, mi dedo entraba y salía de mi conchita y yo cada vez abría más las piernas metiendo ya luego 2 dedos masturbándome ya con un buen ritmo.



De repente vi como mi perro me miraba pues escuchaba mis gemidos de placer, fue entonces cuando me vino a la cabeza que podría aprovechar que no había nadie para tocarle un poco y dejar que me chupase el coño pues necesitaba algo más que una simple masturbación, me levanté y me fui para el pasillo donde están las habitaciones, la de mi hermana mayor estaba abierta y tenía la cama sin hacer con lo que pensé que ahí nadie se daría cuenta de nada por el desorden, llamé al perro y vino conmigo, yo me quité el pantalón del pijama y las braguitas y lo llamé para que subiese a la cama, el subió y yo le mostré mi rajita tocándome y haciéndole señas para que oliese en mi entrepierna, inmediatamente lo hizo y comenzó a pasar su lengua, me puso loca esas chupadas y sin esperar más pues aunque quedaba tiempo pensaba que alguien podría venir y pillarme me puse en posición y mi perrito que estaba ya loco por cojerme se subió y me montó por detrás penetrando mi concha duramente, solo comenzar a follarme me corrí dos veces y me tenía que tapar la boca con la almohada porque me hacía estremecer, después de follar un rato y quedarme completamente satisfecha me duché, me puse el pijama de nuevo y volvimos para el comedor como si nada hubiese pasado, pasé una gran tarde cojiendo con el perro en la cama de mi hermana y nadie se enteró, si alguien en mi casa se entera de que hago zoofilia con nuestro perro me matan por lo que quedará como un secreto para los dos para siempre jamás.