Zoofilia y masturbación con semental



Cuando esta morenita se topó con el caballo, le entraron unas ganas incontrolables de hacer zoofilia con el animal en ese mismo momento y en ese preciso lugar, no quería esperar ni un solo segundo a tener algo con el caballo, hacía un día maravilloso, los rayos de sol le calentaban la piel y tan buen clima invitaba a sexo, y con quien mejor que con ese ejemplar de semental que portaba tal manivela, era impresionante solo con verla en un momento mojó las braguitas, hasta ella se sorprendió de lo pronto que se le caldeó el coño.



Era una calentura extrema la que sentía la muchacha y sabía que no se podía ir así porque le daban hasta punzadas en el chichi de tanto como deseaba la penetración de ese formidable animal, le parecía el macho mas apetitoso que había visto nunca y sin darse cuenta se sorprendió a ella misma masturbándose el coño al tiempo que le agarraba el manubrio al caballo y lo gozaba con las manos y la boca, ya solo le quedaba la última fase, la penetración pura y dura que el semental pudo cumplir hasta el final.